HOLA, SOY ANAÏS

Mentora estratégica en negocios digitales

No creo en una única forma correcta de hacer las cosas.


He trabajado entre comunicación, publicidad, estrategia y negocios, construyendo proyectos propios y acompañando los de otros. Y he visto demasiadas personas, momentos y formas de construir como para creer que a todos nos sirve el mismo camino.

Con los años empecé a fijarme menos en cuál era la estrategia correcta y más en todo lo que ocurría antes: qué nos mueve, qué evitamos, qué copiamos sin cuestionarlo y qué vida estamos construyendo mientras tanto.

Creo en tener criterio para elegir la tuya

Porque que algo funcione para otros no significa que tenga sentido para ti.

Por eso hoy mi trabajo empieza por mirar antes de hacer.

En ese punto en el que ya no quieren seguir viviendo por inercia.

En ese momento en el que sienten que hay algo más para ellas, aunque todavía no sepan exactamente cómo darle forma.

El Viaje

Durante muchos años fui construyendo mi camino mientras intentaba entender cuál era realmente mi lugar.


No empecé con una gran visión de negocio ni con una idea perfecta de lo que quería hacer. Empecé trabajando, buscando, aprendiendo y sintiendo muchas veces que no quería conformarme con una vida profesional que no sentía del todo mía.

Empecé en 2006 en una copistería, diseñando logotipos, tarjetas, encuadernaciones y piezas para eventos. 


Sin saberlo, ahí ya estaba tocando algo que me ha acompañado siempre: la capacidad de coger ideas y convertirlas en algo visible, claro y con identidad.


Quería una vida con más posibilidades. Quería sentir que lo que construía tenía dirección

Más tarde conseguí trabajar en una tienda, en un entorno que se parecía más a lo que yo quería


Pero aquella etapa me dejó una lección que lo cambió todo. Cuando la empresa entró en concurso y dejaron de pagarme, entendí algo que me marcó profundamente:

No quería que mi vida dependiera siempre de decisiones ajenas.


Ahí empezó de verdad mi camino hacia la autonomía.

El Viaje

Durante muchos años fui construyendo mi camino mientras intentaba entender cuál era realmente mi lugar.


No empecé con una gran visión de negocio ni con una idea perfecta de lo que quería hacer. Empecé trabajando, buscando, aprendiendo y sintiendo muchas veces que no quería conformarme con una vida profesional que no sentía del todo mía.

Empecé en 2006 en una copistería, diseñando logotipos, tarjetas, encuadernaciones y piezas para eventos. 


Sin saberlo, ahí ya estaba tocando algo que me ha acompañado siempre: la capacidad de coger ideas y convertirlas en algo visible, claro y con identidad.


La preparación

Y todo eso me dio algo muy valioso:


Deje los estudios muy joven así que en el 2015 Me puse a estudiar, preparé el acceso a la universidad para mayores de 25 y entré en publicidad y marketing, me forme en hice diseño gráfico e hice un mba de dirección de empresas

Todo esto mientras trabajaba 40 horas y criaba a mi hijo con todo mi corazón puesto en darle lo mejor.


Gracias a eso trabajé en la Cadena SER, como gestora comercial de publicidad y aprendí mucho de ventas, clientes, facturación, networking y cómo funciona de verdad el mundo comercial desde dentro.

Entendí la parte creativa, la estratégica y también la económica.

Entendí que una idea no se sostiene sola, que el talento no basta si no sabes darle forma y que muchas veces lo que falta no es capacidad, sino claridad, estructura y dirección.

visión♥️

2006

2009



Después llegó la crisis de 2009 y terminé trabajando en un almacén de fruta. Acababa de ser madre y, aunque en ese momento no hablaba de propósito ni de emprendimiento digital, sí había una verdad muy clara dentro de mí: 

2014

2015

2017

2019

Hubo un momento en el que dejé de buscar solo estabilidad y empecé a buscar algo más profundo:

autonomía, verdad y dirección.


Ya no quería simplemente “trabajar de algo que me gustara”.

Quería construir una vida que sí se sintiera mía.

Quería que mi trabajo encajara con la vida que quería vivir.

Quería dejar de adaptarme a estructuras que me quedaban pequeñas y empezar a crear las mías.


El despertar

La decisión

Porque antes de decidir cómo construir algo, merece la pena preguntarse qué queremos construir y para qué.


Ahí llegó mi etapa freelance. Empecé como community manager y fui ampliando cada vez más mi mirada:

Estrategia digital, branding, embudos, diseño web, comunicación, marca personal, posicionamiento.

Y ahí confirmé lo que hoy es la base de todo lo que hago:


Muchas veces no nos faltan ideas, talento o información.

Nos falta claridad para decidir qué queremos hacer con todo eso.

Y cuanto más trabajaba con personas y negocios, más evidente se hacía: no todas necesitan la misma estrategia, ni quieren construir lo mismo, ni deberían hacerlo de la misma manera.

2020

2025

El Viaje

Durante muchos años fui construyendo mi camino mientras intentaba entender cuál era realmente mi lugar.


No empecé con una gran visión de negocio ni con una idea perfecta de lo que quería hacer.

Empecé trabajando, buscando, aprendiendo y sintiendo muchas veces que no quería conformarme con una vida profesional que no sentía del todo mía.

Empecé en 2006 en una copistería, diseñando logotipos, tarjetas, encuadernaciones y piezas para eventos. 


Sin saberlo, ahí ya estaba tocando algo que me ha acompañado siempre: la capacidad de coger ideas y convertirlas en algo visible, claro y con identidad.




Después llegó la crisis de 2009 y terminé trabajando en un almacén de fruta.

Acababa de ser madre y, aunque en ese momento no hablaba de propósito ni de emprendimiento digital, sí había una verdad muy clara dentro de mí: 

Quería una vida con más posibilidades.

Quería sentir que lo que construía tenía dirección

Más tarde conseguí trabajar en una tienda, COMO ENCARGADA Y en un entorno que se parecía más a lo que yo quería


Pero aquella etapa me dejó una lección que lo cambió todo.

Cuando la empresa entró en concurso y dejaron de pagarme, entendí algo que me marcó profundamente:

No quería que mi vida dependiera siempre de decisiones ajenas.


Ahí empezó de verdad mi camino hacia la autonomía.

La preparación


Deje los estudios muy joven así que en el 2015 Me puse a estudiar, preparé el acceso a la universidad para mayores de 25 y entré en publicidad y marketing, me forme en hice diseño gráfico e hice un mba de dirección de empresas

Todo esto mientras trabajaba 40 horas y criaba a mi hijo con todo mi corazón puesto en darle lo mejor.

2006

2009

2014

2015



Gracias a eso trabajé en la Cadena SER, como gestora comercial de publicidad y aprendí mucho de ventas, clientes, facturación, networking y cómo funciona de verdad el mundo comercial desde dentro.

Y todo eso me dio algo muy valioso:

visión♥️

Entendí la parte creativa, la estratégica y también la económica.

Entendí que una idea no se sostiene sola, que el talento no basta si no sabes darle forma y que muchas veces lo que falta no es capacidad, sino claridad, estructura y dirección.

2017

El Despertar

Hubo un momento en el que dejé de buscar solo estabilidad y empecé a buscar algo más profundo:

autonomía, verdad y dirección.

2019

Ya no quería simplemente “trabajar de algo que me gustara”.

Quería construir una vida que sí se sintiera mía.

Quería que mi trabajo encajara con la vida que quería vivir.

Quería dejar de adaptarme a estructuras que me quedaban pequeñas y empezar a crear las mías.

La Decisión

2020

Ahí llegó mi etapa freelance. Empecé como community manager y fui ampliando cada vez más mi mirada:

Estrategia digital, branding, embudos, diseño web, comunicación, marca personal, posicionamiento.

Y ahí confirmé lo que hoy es la base de todo lo que hago:


Muchas veces no nos faltan ideas, talento o información.

Nos falta claridad para decidir qué queremos hacer con todo eso.

Y cuanto más trabajaba con personas y negocios, más evidente se hacía: no todas necesitan la misma estrategia, ni quieren construir lo mismo, ni deberían hacerlo de la misma manera.

Porque antes de decidir cómo construir algo, merece la pena preguntarse qué queremos construir y para qué.

2025

 MI ENFOQUE

No me interesa decirte cuál es la decisión correcta. Me interesa ayudarte a mirar mejor antes de tomarla.

Porque una estrategia puede ser perfecta sobre el papel y no tener ningún sentido para la vida que quieres construir.

No separo vida y negocio.
Y tampoco creo en aplicar fórmulas porque a otros les hayan funcionado.

Me interesa ese punto en el que paras, cuestionas lo que dabas por hecho y empiezas a decidir con más criterio qué quieres construir, cómo quieres hacerlo y qué merece realmente tu atención.



MI
ENFOQUE

Actualmente

No quiero decirte qué construir. Quiero que tengas criterio para decidir qué merece la pena construir para ti.

HOY MI TRABAJO SE MUEVE ENTRE LAS DECISIONES, EL NEGOCIO Y TODO LO QUE OCURRE ENTRE UNA IDEA Y EL MOMENTO EN QUE DECIDES HACER ALGO CON ELLA.

Comparto ideas, creo recursos y trabajo con personas que están construyendo, replanteando o tomando decisiones importantes sobre su vida profesional y sus negocios.

Hoy eso toma distintas formas:

· Ponencias y conferencias
· Formaciones
· Mentorías y acompañamientos estratégicos
· Recursos y productos digitales
· Colaboraciones y proyectos que tengan sentido

Y sigo haciendo lo que probablemente mejor sé hacer: observar, preguntar, conectar piezas y poner claridad donde antes había demasiado ruido.

2026

Actualmente

No quiero decirte qué construir. Quiero que tengas criterio para decidir qué merece la pena construir para ti.

HOY MI TRABAJO SE MUEVE ENTRE LAS DECISIONES, EL NEGOCIO Y TODO LO QUE OCURRE ENTRE UNA IDEA Y EL MOMENTO EN QUE DECIDES HACER ALGO CON ELLA.

Comparto ideas, creo recursos y trabajo con personas que están construyendo, replanteando o tomando decisiones importantes sobre su vida profesional y sus negocios.

Hoy eso toma distintas formas:

· Ponencias y conferencias
· Formaciones
· Mentorías y acompañamientos estratégicos
· Recursos y productos digitales
· Colaboraciones y proyectos que tengan sentido

Y sigo haciendo lo que probablemente mejor sé hacer: observar, preguntar, conectar piezas y poner claridad donde antes había demasiado ruido.