A estudiar, a adaptarnos, a cumplir, a trabajar, a sostener lo que toca…
y a dejar para después lo que realmente queríamos.
Nos enseñaron a perseguir seguridad, pero no a preguntarnos si esa seguridad se parecía a la vida que de verdad queríamos vivir.
Y yo sé lo que pasa cuando sigues sosteniendo una vida, un trabajo o una forma de hacer las cosas que ya no encajan contigo: por fuera puedes parecer bien, pero por dentro sabes que algo necesita cambiar.
En ese punto en el que ya no quieren seguir viviendo por inercia.
En ese momento en el que sienten que hay algo más para ellas, aunque todavía no sepan exactamente cómo darle forma.
No empecé con una gran visión de negocio ni con una idea perfecta de lo que quería hacer. Empecé trabajando, buscando, aprendiendo y sintiendo muchas veces que no quería conformarme con una vida profesional que no sentía del todo mía.
Sin saberlo, ahí ya estaba tocando algo que me ha acompañado siempre: la capacidad de coger ideas y convertirlas en algo visible, claro y con identidad.
Pero aquella etapa me dejó una lección que lo cambió todo. Cuando la empresa entró en concurso y dejaron de pagarme, entendí algo que me marcó profundamente:
Ahí empezó de verdad mi camino hacia la autonomía.
No empecé con una gran visión de negocio ni con una idea perfecta de lo que quería hacer. Empecé trabajando, buscando, aprendiendo y sintiendo muchas veces que no quería conformarme con una vida profesional que no sentía del todo mía.
Sin saberlo, ahí ya estaba tocando algo que me ha acompañado siempre: la capacidad de coger ideas y convertirlas en algo visible, claro y con identidad.
Deje los estudios muy joven así que en el 2015 Me puse a estudiar, preparé el acceso a la universidad para mayores de 25 y entré en publicidad y marketing, me forme en hice diseño gráfico e hice un mba de dirección de empresas
Gracias a eso trabajé en la Cadena SER, como gestora comercial de publicidad y aprendí mucho de ventas, clientes, facturación, networking y cómo funciona de verdad el mundo comercial desde dentro.
Entendí la parte creativa, la parte estratégica y también la parte económica. Entendí que una idea no se sostiene sola.
Que el talento no basta si no sabes darle forma. Que una persona puede tener muchísimo valor y, aun así, sentirse bloqueada si no tiene claridad, estructura y una dirección real.
Después llegó la crisis de 2009 y terminé trabajando en un almacén de fruta. Acababa de ser madre y, aunque en ese momento no hablaba de propósito ni de emprendimiento digital, sí había una verdad muy clara dentro de mí:
Ya no quería simplemente “trabajar de algo que me gustara”.
Quería construir una vida que sí se sintiera mía.
Quería que mi trabajo encajara con la vida que quería vivir.
Quería dejar de adaptarme a estructuras que me quedaban pequeñas y empezar a crear las mías.
Ahí llegó mi etapa freelance. Empecé como community manager y fui ampliando cada vez más mi mirada:
Estrategia digital, branding, embudos, diseño web, comunicación, marca personal, posicionamiento.
A muchísimas mujeres no les faltan ideas, ni talento, ni ganas.
Muchas no necesitan hacer más. Necesitan dejar de frenarse. Ordenar lo que saben.Escuchar lo que realmente quieren.
No empecé con una gran visión de negocio ni con una idea perfecta de lo que quería hacer.
Empecé trabajando, buscando, aprendiendo y sintiendo muchas veces que no quería conformarme con una vida profesional que no sentía del todo mía.
Sin saberlo, ahí ya estaba tocando algo que me ha acompañado siempre: la capacidad de coger ideas y convertirlas en algo visible, claro y con identidad.
Después llegó la crisis de 2009 y terminé trabajando en un almacén de fruta.
Acababa de ser madre y, aunque en ese momento no hablaba de propósito ni de emprendimiento digital, sí había una verdad muy clara dentro de mí:
Pero aquella etapa me dejó una lección que lo cambió todo.
Cuando la empresa entró en concurso y dejaron de pagarme, entendí algo que me marcó profundamente:
Ahí empezó de verdad mi camino hacia la autonomía.
Deje los estudios muy joven así que en el 2015 Me puse a estudiar, preparé el acceso a la universidad para mayores de 25 y entré en publicidad y marketing, me forme en hice diseño gráfico e hice un mba de dirección de empresas
Gracias a eso trabajé en la Cadena SER, como gestora comercial de publicidad y aprendí mucho de ventas, clientes, facturación, networking y cómo funciona de verdad el mundo comercial desde dentro.
Entendí la parte creativa, la parte estratégica y también la parte económica. Entendí que una idea no se sostiene sola.
Que el talento no basta si no sabes darle forma. Que una persona puede tener muchísimo valor y, aun así, sentirse bloqueada si no tiene claridad, estructura y una dirección real.
Ya no quería simplemente “trabajar de algo que me gustara”.
Quería construir una vida que sí se sintiera mía.
Quería que mi trabajo encajara con la vida que quería vivir.
Quería dejar de adaptarme a estructuras que me quedaban pequeñas y empezar a crear las mías.
Ahí llegó mi etapa freelance. Empecé como community manager y fui ampliando cada vez más mi mirada:
Estrategia digital, branding, embudos, diseño web, comunicación, marca personal, posicionamiento.
A muchísimas mujeres no les faltan ideas, ni talento, ni ganas.
Muchas no necesitan hacer más. Necesitan dejar de frenarse. Ordenar lo que saben.Escuchar lo que realmente quieren.
A Construir un negocio digital que les permita sostenerla con libertad y dinero.
No trabajo solo negocio.
Y tampoco trabajo solo bloqueo.
Trabajo en ese punto exacto en el que una mujer sabe que no quiere seguir igual, pero todavía no tiene claro cómo dar forma real a la vida y al negocio que desea.
Para ayudarte a entender qué quieres, qué ya no encaja y qué dirección tiene sentido para ti ahora.
Para ayudarte a entender qué quieres, qué ya no encaja y qué dirección tiene sentido para ti ahora.
Para que no se quede en inspiración bonita.
Para que lo puedas bajar a tierra, mover y empezar a vender online con intención.
Para ayudarte a entender qué quieres, qué ya no encaja y qué dirección tiene sentido para ti ahora.
Para ayudarte a entender qué quieres, qué ya no encaja y qué dirección tiene sentido para ti ahora.
Para que no se quede en inspiración bonita.
Para que lo puedas bajar a tierra, mover y empezar a vender online con intención.
Porque no creo en montar negocios por inercia.
No creo en construir desde el caos.
Y no creo en una libertad que se vea bien por fuera, pero por dentro siga sintiéndose vacía.
Creo en diseñar una vida más tuya.
Y crear un negocio que te permita sostenerla.
Mujeres que quieren más libertad, más verdad, más dirección y una forma de ganar dinero que no se sienta desconectada de ellas.
Mujeres que:
· saben que tienen algo valioso
· Quieren construir algo propio
· Pero hoy están bloqueadas, dispersas o frenadas por el miedo
· Necesitan claridad para decidir
· Estructura para avanzar
y confianza para empezar a mostrarse y vender online sin perderse en el proceso
Mujeres que quieren más libertad, más verdad, más dirección y una forma de ganar dinero que no se sienta desconectada de ellas.
Mujeres que:
· saben que tienen algo valioso
· Quieren construir algo propio
· Pero hoy están bloqueadas, dispersas o frenadas por el miedo
· Necesitan claridad para decidir
· Estructura para avanzar
y confianza para empezar a mostrarse y vender online sin perderse en el proceso